|
AREA
PACIENTES
De Interés
Avances en Cardiología
La
combinación de las nuevas tecnologías con la lectura de
genoma humano y los estudios sobre los factores de riesgo de
las enfermedades van a repercutir en el campo de la cardiología.
Las próximas generaciones conocerán nuevas formas de diagnóstico,
tratamientos basados en la información genética y cambios en
los hábitos de vida con lo que serán más longevas.
Como no hay bola de cristal infalible, presentamos algunas de
las líneas de investigación que sí son presente, aunque
todavía en fases experimentales o muy recientes. Estos nuevos
campos terapéuticos, diagnósticos y preventivos darán que
hablar en los próximos años:
Trasplante
de células
La implantación de células cardiacas en un corazón
dañado podría facilitar la recuperación de este músculo en
diversas enfermedades. Las células del corazón se regeneran
a lo largo de la vida. Parte de estas células son las
llamadas madre o stent, que en potencia, podrían servir para
cultivarlas en laboratorio y reinsertarlas en los tejidos
enfermos del corazón.
El investigador español, Bernardo Nadal, está estudiando con
su equipo de científicos del Albert Einstein College, en
Nueva York, las posibilidades que ofrecen estas células
(miocardiocitos) en pacientes con insuficiencia cardiaca o
infarto agudo de miocardio.
Resonancia
magnética y colesterol
La Validación por parte
de La Asociación Americana del Corazón en referencia
a estudios que utilizando imágenes de resonancia magnética
(RM) comprueban cómo un tratamiento farmacológico contra el
colesterol disminuye la placa de ateroma (el colesterol que se
acumula en las paredes de los vasos sanguíneos y que
desencadena en infarto o ictus).
Desde los primeros estudios expuestos por médicos
del Instituto de Investigación Cardiovascular del Mount
Sinai, en Nueva York, se plantea por la posibilidad de
que las pruebas con resonancia magnética sirvan para detectar
qué personas tienen más riesgo de enfermedad cardiovascular,
a tenor de cómo se encuentre su placa de ateroma. Además,
estas pruebas sirven para determinar los efectos reales de los
fármacos hipolipidémicos (como las estatinas).
Terapia
Genética
La hipercolesterolemia (niveles de colesterol
excesivos) constituye uno de los factores de riesgo del
infarto. A su vez, son muchos los elementos que influyen en el
aumento del colesterol (edad, sexo, obesidad), pero entre
ellos se encuentra la genética. Lawrence Chan, del Baylor
College (Houston) ha iniciado un trabajo experimental (todavía
con ratones) para modificar a los genes que influyen en estas
alteraciones del colesterol. Esta terapia génica podría
conseguir que con una inyección anual los niveles de lípidos
estuvieran a raya, aunque tal como apunta el investigador,
todavía debemos esperar unos quince años para disponer de
este tratamiento.
Corazón
Artificial
La implantación de un corazón artificial podría
convertirse en un trasplante rutinario, según apuntan las últimas
investigaciones. Han sido varios los intentos fallidos, pero
la última experiencia, realizada por un equipo de cirujanos
de la Universidad de Louisville (Estados Unidos) parece haber
tenido buenos resultados en animales. Este nuevo corazón
artificial se llama AbioCor y cuenta con una batería que se
controla a través de la corriente eléctrica. El experimento
se ha realizado con 14 terneros, de los cuales diez
sobrevivieron un mes a la implantación. La batería permitía
a los animales que se movieran sin tener que estar atados,
durante cortos periodos de tiempo. Junto con los corazones
artificiales, la investigación en xenotrasplantes (injertos
de corazón de animales -cerdo- a hombre) podrían servir, si
se demuestra su eficacia y seguridad, para que la vida de
muchas personas no siga dependiendo de las donaciones.
Diabetes
Poco a poco se van acotando los verdaderos factores de
riesgo de las enfermedades cardiovasculares. Recientemente, la
Asociación Americana del Corazón expuso que la diabetes tipo
2 (la que aparece en los adultos y en principio no depende de
un tratamiento con insulina) encabeza estos riesgos, por
encima del tabaco, la hipertensión, el colesterol alto, la
obesidad y el sedentarismo. La diabetes tipo 2 se asocia con
la obesidad, por lo que una vía para evitar que el corazón
sufra pasa por controlar el sobrepeso con una nutrición
adecuada y la actividad física.
Marcapasos
El corazón tiene una serie de células denominadas
“células marcapasos” cuya función es provocar estímulos
eléctricos de forma regular para regular la frecuencia
cardiaca de los hombres. No obstante, la existencia de anomalías
o lesiones en el corazón puede impedir que estos impulsos eléctricos
lleguen a los ventrículos o la recepción de los estímulos
se interrumpa temporalmente.
En la mayoría de estos casos el corazón no llega a
detenerse, ya que se activa un “marcapasos sustitutivo”
que permite que el corazón siga latiendo aunque a un ritmo
reducido. Esta frecuencia reducida no es suficiente para
abastecer de oxígeno a todo el organismo. El cerebro es uno
de los órganos que reacciona en primer lugar a la falta de
oxigenación, produciéndose disnea, debilidad física e
incluso desmayos.
La situación de los pacientes con este trastorno cardiaco
mejoró ostensiblemente con la aparición de los primeros
marcapasos artificiales. Estos marcapasos son pequeños
dispositivos que estimulan eléctricamente al corazón imprimiéndole
un ritmo regular y adecuado.
El marcapasos artificial se compone de dos partes: un
generador de impulsos eléctricos y un electrodo que transmite
estos impulsos al corazón provocando las contracciones. Los
avances tecnológicos han permitido con el paso de los años
reducir el tamaño (hasta el diámetro de la esfera de un
reloj) de estos dispositivos y aumentar la duración de las
baterías (10 a 15 años) que los hace funcionar, mejorando
notablemente la calidad de vida de sus portadores.
Existen en la actualidad diversos tipos de marcapasos
artificiales en función de las necesidades del paciente. Si
la interrupción de la estimulación natural del corazón
ocurre de forma intermitente, se utilizan los denominados
marcapasos a demanda, que únicamente se activan cuando la
frecuencia cardiaca desciende por debajo de un cierto nivel.
También existen marcapasos programables en los que se puede
determinar el ritmo cardiaco que el organismo del enfermo
demanda o incluso modificarse por un especialista
posteriormente a la implantación si las características del
paciente así lo aconsejan. Por último, los marcapasos de
ritmo adaptativo permiten adecuar la frecuencia de los estímulos
en función del esfuerzo físico que el portador realiza en
cada momento.
Esta
Información
no sustituye en ningún
caso la consulta con un Médico
Si tiene un problema de Salud Consulte a su Médico
Cardiólogos.org
info@cardiologos.org
Copyright©2004
- Perú Medical e-Health System
Cardiólogos.org
No se hace responsable por autorías de terceros
Ver:
Aviso
Legal
Web Design & Host by
Perú
Medical
|
|
|