|
IMPA
Incremento Matutino de la Presión Arterial
ADDENDUM
Resultados
preliminares del estudio ACAMPA
Introducción
La presión arterial es un parámetro que muestra una marcada
variabilidad a lo largo de las 24 horas, pudiéndose caracterizar tres
fases bien diferenciadas. Una fase diurna (horas de actividad) en la que
se presentan amplias oscilaciones dependiendo de la actividad física y
mental.
Una fase nocturna (horas de sueño) en el que la presión
arterial desciende como consecuencia del reposo; y una tercera fase, en
el que la presión arterial se incrementa abruptamente coincidiendo con
el levantase y el inicio de la actividad cotidiana, es la fase de
incremento matutino de la presión arterial. Este perfil de presión
arterial se presenta tanto en sujetos normotensos como hipertensos y
constituye la llamada variabilidad circadiana de la presión arterial
(1).
La finalidad del tratamiento de las cifras elevadas de presión arterial
es reducir las complicaciones cardiovasculares asociadas a la HTA y
mejorar, en definitiva, el pronóstico cardiovascular (2). La presentación
horaria de la mayoría de estas complicaciones cardiovasculares sigue
una distribución circadiana, concentrándose la mayoría de estos
episodios en las primeras horas de la mañana.
Así, tanto el infarto
agudo de miocardio (3,4), como los episodios de isquemia (5,6), las
arritmias ventriculares durante la isquemia miocárdica (7), y los ictus
inciden mayormente en las primeras horas de la mañana (8). Es lógico
pensar que la presión arterial se ha de controlar durante las 24 horas,
pero muy especialmente en estas primeras horas de la mañana, cuando se
manifiestan mayormente la mayoría de las complicaciones
cardiovasculares agudas.
Un adecuado control supone alcanzar unas
presiones arteriales por debajo de 140/90 mmHg y las últimas
recomendaciones del VI informe del JNV y de la OMS/SIH (9,10) consideran
un buen control de la HTA el llegar a unas cifras inferiores de 130/85
mmHg en la población general y de 140/90 mmHg en pacientes ancianos.
Estos valores de referencia se obtienen realizando la lectura de la
presión arterial en el ámbito médico (presión arterial casual o clínica).
No obstante, el grado de control de la HTA deja mucho que desear, no
llegando al 25% de los pacientes hipertensos en nuestro medio si
consideramos un valor inferior a 140/90 mmHg de presión arterial clínica
(11,12). El grado de control de la presión arterial a lo largo de las
24 horas, y particularmente en las primeras horas de la mañana, sólo
puede establecerse mediante la monitorización de la presión arterial
(MAPA).
En este sentido, no se disponen de datos que nos indiquen del
grado de control de la presión arterial en este intervalo horario en
pacientes hipertensos tratados farmacológicamente. Es importante
conocer este aspecto, dado que según los fármacos utilizados en
monoterapia, puede que el control de la presión arterial en las últimas
horas antes de administrar la dosis matutina del fármaco, no estén
totalmente cubiertas, coincidiendo precisamente con las primeras horas
de la mañana, cuando se produce el incremento matutino de la presión
arterial.
El objetivo del presente estudio es verificar mediante la MAPA el grado
de control de la PA en hipertensos tratados en monoterapia a lo largo de
las 24 horas, en los subperíodos diurno (actividad) y nocturno
(reposo), y particularmente, en las primeras horas de la mañana. Se
evalúa y compara, así mismo, con el grado de control de la presión
arterial clínica (medición puntual en el ámbito médico).
Material y métodos
El estudio ACAMPA es un estudio prospectivo, multicéntrico, abierto y
observacional realizado por 24 investigadores distribuidos a lo ancho de
la geografía española. Todos los investigadores disponían de
monitores Spacelabs automáticos para la medida de la PA.
Pacientes: Se han incluido un total de 290 hipertensos esenciales
de entre 18 y 80 años de edad, con HTA grados 1 y 2 de la clasificación
de la OMS/ISH, con tratamiento antihipertensivo estable durante el último
mes previo al estudio. No existía restricción en el tipo de fármaco
utilizado, pero administrado en una sola toma matutina. No existían
motivos de exclusión en razón del grado de repercusión orgánica ni
de la patología acompañante, excepto aquéllas que limitaran la
posibilidad o fiabilidad de la práctica de la MAPA.
Procedimiento: En todos los pacientes se efectuaron en la
consulta, previo a la realización de la MAPA y a la administración del
tratamiento antihipertensivo, tres medidas casuales de PA con esfigmomanómetro
de mercurio, en posición de sentado separadas por intervalos de dos
minutos siguiendo la técnica recomendada por el VI informe del JNC (9).
La MAPA de 24 horas se realizó con un monitor Spacelabs 90207 o 90217,
iniciándose entre las 08:00 y las 10:00 de la mañana. La frecuencia de
lecturas se fijó en cada 20 minutos durante el período diurno (07:00 a
23:00) y cada 30 minutos en el resto.
Los pacientes fueron instruidos
para realizar una medida adicional con el monitor en el momento de
levantarse de la cama, con el fin de precisar el momento de levantarse.
Tras la colocación de la MAPA se administraba la medicación habitual
del paciente. Se consideraron estudios válidos aquellos que tenían más
del 80% de medidas válidas, y que durante los períodos nocturnos y de
las primeras horas de la mañana hubiesen registrado al menos una
lectura por período horario. Los datos fueron registrados en soporte
informático y en papel remitiéndose al laboratorio de referencia
(Unidad de Hipertensión, Hospital Clínico de Valencia) para su
valoración y análisis.
Se han calculado los valores medios de tres determinaciones para
considerarlos como la PA clínica. De la MAPA se han calculado los
valores promedio de presión arterial sistólica (PAS), diastólica
(PAD) y frecuencia cardíaca (FC) para las 24 horas, el período de
actividad (08:00 a 22:00), período sueño (medianoche a 06:00) y cada
período horario. Con posterioridad, los registros obtenidos se
sincronizaron de acuerdo a la hora de levantarse de cada paciente,
calculándose las medias horarias desde 3 horas antes a tres horas después
de levantarse, así como el promedio de los valores de 3 horas antes y 3
horas después de levantarse.
En todos los pacientes además se registraron sexo, edad, talla y peso,
así como otros factores de riesgo (consumo de cigarrillos, glucemia
colesterol total, colesterol-HDL y triglicéridos) y la presencia de daño
orgánico (creatinina, excreción urinaria de albúmina, ECG). Se
registró el tratamiento antihipertensivo utilizado en el momento de la
exploración con indicación de dosis y secuencia de administración.
Criterios de evaluación: Los criterios de valoración utilizados
fueron:
a) Control clínico PA <140 y/o 90 mmHg; b) Control de 24 horas PA
<130/80 mmHg; c) Control de actividad PA <135/85 mmHg; d) Control
sueño PA <125/75 mmHg y e) Control en los períodos horarios de la
mañana PA <135/85 mmHg.
Análisis estadístico: Los valores se expresan como media ±
desviación típica. Se calcularon el porcentaje de pacientes con buen o
mal control de los valores de PA con arreglo a los criterios esbozados
anteriormente. Se estudiaron los factores relacionados con el buen o mal
control de PA en la noche y en las primeras horas de la mañana mediante
regresión logística lineal calculándose los riesgos relativos para
cada una de las variables con sus correspondientes intervalos de
confianza para el 95%.
Resultados y conclusión
Del total de pacientes incluidos se excluyeron del análisis 28 por
violación de protocolo y 22 por monitorización de calidad
insuficiente. El grupo de análisis está constituido por 240 pacientes,
cuyas características principales se encuentran en la
Tabla
1. El número de fármacos que recibían los pacientes en el
momento del estudio fueron en 124 pacientes monoterapia, en 70 pacientes
dos fármacos y en 46 pacientes tres o más fármacos (Figura 1).
Del total de 240, presentaban buen control clínico 53, mientras que los
restantes (187) presentaban valores de PAS y/o PAD iguales o superiores
a los valores considerados como el límite superior de la normalidad.
Los valores de PA clínica y ambulatoria se muestran en la
Tabla
2, agrupados según el buen o mal control de PA clínica. En
general, los valores de PA clínicas eran superiores a las PA
ambulatorias, aunque mientras que las diferencias entre las clínicas y
las ambulatorias eran mínimas en el grupo de buen control, en el de mal
control las diferencias fueron muy superiores.
| Tabla
1. Características generales de la población |
Número
Edad (años)
Sexo (V/M)
IMC
PAS clínica
PAD clínica
Número de fármacos:
Uno
Dos
Más de dos |
240
54.2 ± 11.8
101/139
27.3 ± 3.7
149.0 ± 18.9
90.5 ± 10.6
124
70
46
|
IMC:
índice de masa corporal. PAS: PA sistólica.
PAD: PA diastólica. |
|
 |
| Figura
1. ACAMPA:
Distribución de los pacientes en función del número de fármacos
antihipertensivos que recibían. |
Tabla
2. Valores de PA clínica y ambulatoria en la población
estudiada agrupados según el control de la hipertensión. |
| |
PA clínica
<140/90
(n=53)
|
PA clínica
>= 140/90
(n=187)
|
Presión
Arterial Clínica
PAS (mmHg)
PAD (mmHg) |
127 ± 9
81 ± 7
|
155 ± 16
93 ± 10
|
Presión
Arterial Ambulatoria
24 horas
PAS (mmHg)
PAD (mmHg) |
125 ± 11
78 ± 7
|
135 ± 13
83 ± 10
|
Día
(08:00 a 22:00)
PAS (mmHg)
PAD (mmHg) |
127 ± 10
81 ± 7
|
138 ± 14
86 ± 11
|
Noche
(medianoche a 06:00)
PAS (mmHg)
PAD (mmHg) |
117 ± 15
70 ± 9
|
123 ± 16
74 ± 14
|
| PAS:
PA sistólica. PAD: PA diastólica. |
|
 |
| Figura
2. ACAMPA:
Distribución de los pacientes según la hora de levantarse. |
|
 |
| Figura
3. ACAMPA:
Perfil circadiano de PA en los pacientes con buen y mal control
clínico. |
Las horas del
despertar de los pacientes el día que eran portadores del equipo de
monitorización se muestra en la Figura
2. El perfil circadiano de PA de 24 horas según el patrón
horario en el grupo de buen y mal control se muestran en la Figura
3, observándose la clara diferenciación entre ambos grupos a
lo largo de las 24 horas. Es de resaltar que entre los pacientes
aparentemente bien controlados en clínica hasta un 22.6% o un 43.3% tenían
valores de PAS y/o PAD superiores a 135/85 o 130/80 mmHg
respectivamente. Entre los no controlados estos porcentajes eran del
57.9% y 72.2% respectivamente (Tabla
3, Figura
4a, 4b
y 5a,
5b).
Así pues, cerca de un 30% de los pacientes mal controlados realmente no
lo están, un 43% de los aparentemente bien controlados presentan
valores de PA ambulatorios elevados. Estas diferencias en control se
producen especialmente por falta de control durante el período
nocturno.
| Tabla
3.Porcentaje de pacientes controlados durante la MAPA agrupados
según el control de PA clínica. Valor de normalidad de PA
ambulatoria de 24 horas a >= 135/85 mmHg y >=140/90 mmHg. |
|
PA clínica
<140 y/o 90 mmHg (n=53)
|
PA clínica
>=140 y/o 90 mmHg (n=187)
|
24
horas
PAS>135 mmHg
PAD>85 mmHg
PA >135 y/o 85 mmHg |
17.0
15.1
22.6
|
45.5
38.0
57.9
|
Actividad
(08:00-22:00)
PAS>140 mmHg
PAD>90 mmHg
PA >140 y/o 90 mmHg |
9.4
7.5
15.1
|
42.8
35.0
53.0
|
24
horas
PAS>130 mmHg
PAD>80 mmHg
PA >130 y/o 80 mmHg |
41.2
43.3
43.3
|
58.8
56.7
72.2
|
Actividad
(08:00-22:00)
PAS>135 mmHg
PAD>85 mmHg
PA >135 y/o 85 mmHg |
18.9
20.8
26.4
|
57.2
50.3
70.0
|
Sueño
(medianoche-06:00)
PAS>125 mmHg
PAD>75 mmHg
PA >125 y/o 75 mmHg |
28.3
32.1
35.8
|
44.9
43.9
57.4
|
Primera
hora tras levantarse
PAS>135 mmHg
PAD>85 mmHg
PA >135 y/o 85 mmHg |
39.6
37.7
52.8
|
59.1
60.8
72.2
|
Segunda
hora tras levantarse
PAS>135 mmHg
PAD>85 mmHg
PA >135 y/o 85 mmHg
|
39.6
54.7
62.3
|
70.7
73.9
82.3
|
Tercera
hora tras levantarse
PAS>135 mmHg
PAD>85 mmHg
PA >135 y/o 85 mmHg |
30.8
38.5
44.0
|
71.7
67.9
82.9
|
Media
de 3 horas tras levantarse
PAS>135 mmHg
PAD>85 mmHg
PA >135 y/o 85 mmHg |
32.7
42.3
51.9
|
67.2
66.1
80.8
|
| PAS:
PA sistólica. PAD: PA diastólica. |
|
 |
|
Figura
4a. ACAMPA:
Control ambulatorio de la PA en pacientes con PA clínica o
casual controlada (< 140/90 mmHg). Valor de referencia de PA
ambulatoria diurna >= 140/90 mmHg. |
|
 |
| Figura
4b. ACAMPA:
Control ambulatorio de la PA en pacientes con PA clínica o
casual controlada (< 140/90 mmHg). Valor de referencia de PA
ambulatoria diurna >= 135/85 mmHg. |
|
 |
| Figura
5a. ACAMPA:
Control ambulatorio de la PA en pacientes con PA clínica o
casual no controlada (>=140/90 mmHg). Valor de referencia de
PA ambulatoria diurna >= 140/90 mmHg. |
|
 |
| Figura
5b. ACAMPA:
Control ambulatorio de la PA en pacientes con PA clínica o
casual no controlada (>= 140/90 mmHg). Valor de referencia de
PA ambulatoria diurna >=135/85 mmHg. |
Cuando sincronizamos los valores horarios al momento de levantarse los
valores de PA al momento y tras el levantarse se muestran en la Tabla
4. Podemos observar que al levantarse se produce una elevación
tensional, tanto de PAS como de PAD, la cual sigue aumentando aunque en
menor magnitud con el inicio de la actividad física durante la mañana (Figura
6). Previo al levantarse ya se produce una pequeña elevación
de PA que corresponde al hecho de iniciar el despertar. En la figura
7 podemos observar el diferente comportamiento entre los
pacientes con buen y mal control clínico. Mientras que no existen
grandes diferencias de PAS y/o PAD antes de levantarse éstas se acentúan
con el inicio de la actividad física (Figura
7).
| Tabla
4.Valores de PA ambulatoria tras el despertar en la población
estudiada agrupados según el control de la hipertensión. |
| |
PA clínica
<140/90
(n=53)
|
PA clínica
>=140/90
(n=187)
|
Despertar
PAS (mmHg)
PAD (mmHg) |
129 ± 19
82 ± 13
|
138 ± 21
85 ± 15
|
Primera
hora
PAS (mmHg)
PAD (mmHg) |
129 ± 15
82 ± 11
|
140 ± 19
87 ± 14
|
Segunda
hora
PAS (mmHg)
PAD (mmHg) |
133 ± 14
85 ± 9
|
146 ± 18
91 ± 12
|
Tercera
hora
PAS (mmHg)
PAD (mmHg) |
128 ± 16
84 ± 12
|
146 ± 17
91 ± 13
|
|
 |
| Figura
6. ACAMPA:
Cambios en la PA en torno al momento de levantarse. |
|
 |
| Figura
7. ACAMPA:
Cambios en la PA en torno al momento de levantarse según el
control clínico de la PA. |
Al levantarse, aún
en los pacientes bien controlados hasta casi la mitad de ellos presentan
valores de PAS y PAD superiores a los valores normales (Figura
8), y en los mal controlados estos porcentajes se elevan por
encima del 70% (Figura
9). Los porcentajes de falta de control tanto en unos como en
otros son más evidentes en la segunda hora cuando generalmente se
inicia la actividad física. Cuando consideramos el porcentaje de
pacientes con valores de PAS y/o de PAD superiores a 135/85 mmHg, los
porcentajes de falta de control sobrepasan el 60% en la segunda hora en
los bien controlados y el 80% en los mal controlados (Figura
10).
Se estudiaron qué factores podrían estar relacionados con la falta de
control de la PA durante las primeras horas de la mañana mediante
regresión logística lineal. La ausencia de control no se asoció ni al
sexo, IMC, número de fármacos administrados ni a la hora del
despertar. Existía una tendencia, aunque sin significación estadística,
de que los pacientes de mayor edad tenían peor control matutino de la
PA sistólica.
|
 |
| Figura
8. ACAMPA:
Porcentaje de pacientes no controlados tras levantarse con una
PA clínica o casual controlada (< 140/90 mmHg). |
|
 |
| Figura
9. ACAMPA:
Porcentaje de pacientes no controlados tras levantarse con una
PA clínica o casual no controlada (>= 140/90 mmHg). |
|
 |
| Figura
10. ACAMPA:
Porcentaje de pacientes no controlados (PAS y/o PAD) tras
levantarse, agrupados según el control clínico de la PA. |
En conclusión pues en un elevado porcentaje de pacientes con aparente
buen control de su HTA los valores de PA de las primeras horas tras
levantarse se encuentran por encima de los valores normales, aún cuando
están recibiendo tratamiento antihipertensivo con uno o más fármacos.
Se necesitan estrategias para mejorar el control en esas horas críticas
y poder reducir los accidentes cardiovasculares.
Bibliografía
1. Mancia G,
Parati G, Albini F, Villani A: Circadian Blood Pressure Variations and
Their Impact on Diesease. Journal of Cardiovascular Pharmacology 1988;
12(suppl 7): S11-S17.
2. Collins R, Peto R, MacMahon, Hebert P, Fiebach NH, Eberlein K, et al.
Blood pressure, stroke, and coronary heart disease-part II, short-term
reductions in blood pressure: overview of randomised drug trials in
their epidemiological context. Lancet 1990; 335: 827-838.
3. Muller JE, Stone PH, Turi ZG, et al. Circadian variation in the
frecuency of onset of acute myocardial infarction. N Engl J Med 1985;
313: 1315-1322.
4. Willich SN, Linderer T, Wegscheider K, et al. Increased morning
incidence of myocardial infarction in the ISAM Study: absence with prior
beta-adrenergic blockade. Circulation 1989: 80: 853-858.
5. Rocco MB, Barry J, Campbell S, et al. Circadian variation of
transient myocardial ischemia in patients with coronary artery disease.
Circulation 1987; 75: 395-400.
6. Mulcahy D, Cunningham D, Crean P, et al. Circadian variation os total
ischaemic burden and its alteration with anti-anginal agents. Lancet
1988; 2: 755-759.
7. Twidale N, Taylor S, Heddie WF, et al. Morning increase in the time
of onset of sustained ventricular tachycardia. Am J Cardiol 1989; 64:
1204-1206.
8. Wroe SJ, Sandecock P, Bamford J, et al. Diurnal variation in
incidence of stroke: Oxfordshire community stroke project. Br Med J
1992; 304: 155-157.
9. The Sixth Report of the Joint National Committee on Prevention,
Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure. Arch Intern
Med 1997; 157: 2413-2446.
10. 1999 World Health Organization-International Society of
Hypertension. Guidelines for the Management of Hypertension. J Hypertens
1999; 17:151-183.
11. Banegas JR, Rodriguez-Artalejo F, de la Cruz Troca JJ,
Guallar-Castillón P, del Rey Calero J. Blood pressure in Spain.
Hypertension 1998; 32: 998-1002.
12. Coca Payeras A. Evolución del control de la hipertensión arterial
en España. Resultados del estudio Controlpres 98. Hipertensión 1998;
15: 298-307.
Anterior
| Regresar
a Indice
| Siguiente
Esta
Información es para profesionales de la Salud
Si tiene un problema de Salud Consulte a su Médico
Cardiólogos.org
info@cardiologos.org -
Telefax: (51-1) 273-6145
Copyright©2004
- 2007 - Perú Advertising
Cardiólogos.org
No se hace responsable por autorías de terceros
Ver:
Aviso
Legal
Web Design & Host by
Perú Advertising
|
|